'Colombia está en el mejor momento': Michael McKinley

'Colombia está en el mejor momento': Michael McKinley

Foto: El Tiempo
Domingo 17 de Febrero del 2013

El embajador de Estados Unidos dice que 'si se firma la paz, el país despegará definitivamente'.

Una gran exaltación de la situación actual de Colombia en cuanto a desarrollo económico, crecimiento, elevación de exportaciones y mejoramiento de todos los índices de seguridad nacional, hace en la siguiente entrevista el embajador de Estados Unidos, Michael McKinley.

Revela un formidable crecimiento del comercio bilateral y suministra las primeras cifras sobre resultados del Tratado de Libre Comercio (TLC).

Para el diplomático, que cumplirá en agosto 3 años en su cargo, "Colombia está viviendo el mejor momento de su historia, en cuanto a crecimiento". Y anota: "Si se logra la paz, el país despegará definitivamente".

"Estamos viviendo con Colombia uno de los mejores momentos de nuestra historia de relaciones bilaterales: trabajamos conjuntamente en temas internacionales en la región, en las Naciones Unidas; en cuestiones de seguridad; hay una gran cooperación en política económica y estamos implementando, con extraordinarios resultados para los dos países, el TLC. Además, hay un incremento fuerte de las visitas tanto de colombianos a los EE. UU., como de los estadounidenses a Colombia".

Pero su país mantiene la advertencia a sus ciudadanos sobre visitas al país

Esas advertencias son para todos los países del mundo. No es individual para Colombia. Ahora bien: en la medida en que sigan mejorando las condiciones de seguridad dentro de Colombia, se reducirán las precauciones. Ya hemos hecho cambios importantes provocados por el progreso muy grande que el país muestra en términos de seguridad.

¿Cambios importantes como cuáles?

Les hemos dicho a nuestros compatriotas, y así lo reconocemos, que la mayoría de las capitales colombianas, no solamente Cartagena o Bogotá, han mejorado mucho en seguridad. La violencia persiste en algunas zonas, que no son las grandes urbes. Nuestro departamento consular en Washington emite estos travel warnings para todos los países del mundo. Pero, la industria turística, los inversionistas, todos queremos que esa advertencia se vea como una observación normal.

El nuevo secretario de Estado, John Kerry, ha dicho que EE.UU apoya el proceso de paz. ¿Qué significa ese apoyo?

Desde cuando comenzó el proceso hemos sido muy claros en apoyar la iniciativa del presidente Santos. Creemos que los conflictos y las guerras tienen que llegar a una conclusión negociada y, por eso, un apoyo diplomático al proceso, como el que Colombia ha obtenido del mundo entero, es importante. En términos bilaterales, todo el esfuerzo, desde que se lanzó el Plan Colombia, ha sido dirigido a fortalecer instituciones, aumentar la seguridad, mejorar las condiciones dentro del país y debilitar a los grupos narcotraficantes, incluyendo la guerrilla. De todas maneras, este es un proceso colombiano y, como en todo proceso de negociación, el Gobierno decidirá cuándo necesita un apoyo más fuerte de la comunidad internacional.

¿El apoyo a la paz está fundamentalmente basado en la lucha antidrogas?

El fin del narcotráfico y del crimen organizado en Colombia es una meta que sigue presente con o sin un proceso de paz. Las negociaciones están dirigidas a llegar a la paz dentro del país y, obviamente, los temas de participación política y otros elementos relacionados con el futuro de las Farc son parte de este acuerdo. Hay que respetar que las negociaciones se lleven a cabo sin interferencia.

El apoyo de su país a las fuerzas militares colombianas en su lucha contra la guerrilla se ha reducido. El nuevo presupuesto apenas destinó 170 millones de dólares. ¿Se va marchitando esa ayuda?

No. Mantendremos un fuerte apoyo directo e indirecto. Estaremos rondando los 400 millones de dólares de asistencia dentro del país. Alrededor del 50 por ciento de esa asistencia es en seguridad y lucha contra el narcotráfico. Hablo en términos de cooperación, de capacitación, de inteligencia. Los 170 millones de los que usted habla es la cifra que viene de Usaid (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), pero es que también está la asistencia del Departamento de Estado y de la Secretaría de Defensa. Además, Colombia ya tiene menos necesidad de asistencia nuestra. Estamos viendo un país pujante, con reservas internacionales de casi 40 mil millones de dólares, con un ritmo de crecimiento importante, con todos los índices de trasformación inclinándose a lo positivo y eso también cambia la relación con la cooperación internacional.

¿De qué manera esta radiografía ha influido en el intercambio comercial y turístico?

La mejoría de las condiciones económicas dentro de Colombia está cambiando la dinámica de la inmigración a los Estados Unidos. La fuerte presión de inmigración de los años 80 ó 90 ha bajado. El cambio en la situación económica en los EE.UU. desde el 2008 también ha tenido un impacto grande sobre la inmigración ilegal.

¿Y la emigración legal?

En el tiempo que llevo aquí, desde agosto de 2010, ha habido un auge impresionante en el número de colombianos que visitan los EE.UU. En tres años, el número de personas que solicitan visas pasó de ser 230 mil a 370 mil. Ha sido un incremento del 60 por ciento. Y ha mejorado la tasa de aprobación, que está en 75 por ciento. Esto es un reconocimiento de los cambios importantes dentro del país.

¿Qué balance hace sobre el TLC, 8 meses después de implementado?

Primero hay que ver la trasformación de Colombia entre el 2010 y el 2012: las exportaciones al resto del mundo han subido de 40 mil millones a 58 mil millones. Es un incremento de más del 40 por ciento. Esto es impresionante y demuestra la importancia de los tratados de libre comercio que Colombia está negociando con más de 40 naciones. Con los EE.UU., la gran noticia es que en el 2012 las exportaciones de Colombia crecieron 7 por ciento: llegaron a 24 mil millones de dólares. Y las exportaciones de los EE.UU. a Colombia aumentaron 15 por ciento, elevándose a 16 mil millones de dólares. Hay 110 nuevos productos que entraron en el mercado de exportación de Colombia a los EE.UU. desde que entró el TLC.

¿Se presenta ya una competencia de los productos americanos con los nuestros?

No. No estamos compitiendo con la industria ni con la agricultura nacional, sino con los productores argentinos, brasileños, europeos y asiáticos que están entrando en este mercado. Para los que creían que los granos americanos iban a arrasar aquí, el hecho es que las importaciones, en vez de aumentar, han bajado. No nos agrada eso y queremos buscar la forma de incrementar y mejorar las relaciones con importadores de granos, pero esto es un indicio de que la competencia es frente a otros exportadores que surten el mercado colombiano.

Parece irónico que la revaluación no haya reducido nuestras exportaciones...

La revaluación es una realidad con la que cualquier exportador tiene que lidiar. Las tasas de cambio suben o bajan, dependiendo de la situación económica del país.

¿A usted le pagan en dólares o en pesos?

En dólares, así que cada día soy más pobre.

¿Pero no tienen ajustes a la tasa de cambio?

Sí, pero no siempre llegan a tiempo.

¿Es decir que uno de los afectados por la revaluación es usted?

Absolutamente, sí. A ustedes el mercado les baja o se mantiene. A mí, me sube.

Usted ha viajado mucho por Colombia. ¿Cómo ve nuestra infraestructura en puertos y carreteras?

El Gobierno ha dejado bien claro que la inversión en infraestructura es una de las áreas más críticas y estratégicas para el país y estamos viendo un incremento fuerte no solo de destinación de fondos sino en proyectos que comienzan a transformar las redes viales, portuarias y de telecomunicaciones en el país.

¿Pero estamos muy atrasados?

Están atrás del promedio de América Latina, pero lo que hay que enfatizar es que la inversión del Gobierno va a sumar entre 50 y 60 mil millones de dólares en los próximos años. Para el 2014, el gasto será de 10 mil millones al año, en proyectos. Esto es una trasformación profunda y una inversión que no se ha visto en el país en décadas. El puerto de Cartagena es ya el primero en eficiencia en el Caribe. Por otra parte, están desarrollando las redes viales de los Llanos para la producción agropecuaria. Hay un gran avance en telecomunicaciones con la gigantesca multiplicación de acceso a Internet. Eso tiene un impacto impresionante y alentador sobre tecnología, comunicaciones y educación.

En resumen: ¿cómo va Colombia en materia de seguridad?

Ha mejorado muchísimo. Las tasas de homicidios bajan a niveles de hace 30 años.

¿Cómo va en materia de crecimiento económico?

Colombia siempre ha estado en la mitad de la tabla latinoamericana. En los últimos dos años, subió a los tres primeros lugares. Tiene un crecimiento económico sostenido, una base muy diversificada de exportaciones y un manejo macroeconómico que ha impresionado no solo a los colombianos sino a los inversionistas extranjeros. La economía interna es una fortaleza.

¿Y cómo vamos socialmente?

Para mí, la cifra más importante es que en 10 años la clase media se ha duplicado.

¿Colombia es básicamente carbón, petróleo y ferroníquel?

No. Colombia no es solamente un surtidor de hidrocarburos. Su agroindustria crece y, en términos de recursos, está entre los siete primeros países del mundo en agua. Esto permite la construcción no solo de centros hidroeléctricos, sino surtir y vincularse con el mercado regional andino, brasileño, centroamericano... O sea, Colombia va en camino a ser una potencia en exportación energética. En banca, en finanzas, en distribución y generación de electricidad. Con las inversiones en el exterior de compañías como Argos y Alpina, Colombia puede competir con cualquier multilatina de Brasil, México o Chile. Sin hablar del gran crecimiento en manufacturas y confecciones. Colombia tiene desafíos, y muy grandes, pero está viviendo el mejor momento de su historia en crecimiento. Y si logra la paz, se disparará. El panorama nacional es muy positivo.

¿Para dónde va la política de migración de Estados Unidos?

En Estados Unidos hay 11 millones de indocumentados. ¿Cuántos colombianos? No se sabe. Hay estimaciones de que están entre medio millón y un millón, pero eso incluye a los legales. Hay muchos que están regresando. Establecer cifras exactas es casi imposible.

¿Pero serían legalizados?

Lo que está proponiendo el presidente Obama es un proceso en el cual los indocumentados pueden legalizarse y obtener ciudadanía, con base en regularizar toda una gama de facetas de su permanencia en los EE.UU. Entre ellas están pagar los impuestos que deben pagar, no tener antecedentes en el país y una lista importante de condiciones. Hay otro proyecto importante que es la de legalizar los menores de edad que fueron traídos por sus padres. Ellos no decidieron cambiar de vida. Es una propuesta muy interesante.

¿Cómo ve el futuro de Colombia?

Va por buen camino. Si el proceso de paz concluye exitoso, ¡este país despega!

¿Las drogas son aún el tema principal?

No. La lucha conjunta contra el narcotráfico sigue en pie, pero llegué con instrucciones de Washington de ampliar la agenda y lo hemos logrado. Temas comerciales y de inversión toman cada vez más peso en la relación. La cooperación que vimos los dos últimos años en el Consejo de Seguridad de la ONU es ejemplo digno de seguir en términos de trabajo conjunto sobre temas difíciles. Estamos tratando de fortalecer un diálogo que tenemos con Colombia y la región sobre cooperación en términos de políticas energéticas, más la cooperación en seguridad más allá de las fronteras de Colombia. Es muy amplia la agenda conjunta.

Espere este lunes: Estados Unidos, "ni ciego ni sordo" frente a nuevas alternativas sobre drogas.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO