Mintrabajo revela los puntos centrales de la reforma laboral

Gloria Ramírez asegura que el Gobierno no vino 'a hacer una revolución', sino a proponer un cambio.

Foto: El Tiempo
Domingo 04 de Septiembre del 2022
No oculta que es comunista. Ni en su verbo ni en su ideología. La actual ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, es física y matemática, especializada en derecho laboral en la Universidad de Toledo, España.

Su vida la ha dedicado a la defensa de los derechos de los trabajadores. Fue presidenta de Fecode, la federación de educadores; fue miembro del comité ejecutivo de la CUT, Central Unitaria de Trabajadores. Y fue senadora por el Polo Democrático. En la siguiente, su primera entrevista para un medio escrito, revela las bases de la profunda reforma laboral que prepara y que "será concertada y trabajada entre la Comisión Nacional de Concertación y el diálogo social".

¿Cuáles son sus prioridades como ministra del Trabajo?

Uno, combatir la informalidad. Dos, generar más empleo. Y tres, reforma laboral que desarrolle el artículo 53 de la Constitución.

¿Qué hacer para combatir la informalidad, que ya es superior a la formalidad?

Hoy está en un 58,4 %.Trabajaremos con las cooperativas, economía solidaria y asociatividad. Tejiendo alianza con la OIT, Organización Internacional del Trabajo, y con la OISS, que es la Organización Internacional de Seguridad Social, para hacer un gran foro que nos permita conocer y aprender de las experiencias de otros países, para oír a empresarios, a trabajadores y las experiencias de otros gobiernos.

Y también se oyen críticas sobre la calidad del empleo formal...

Esto va unido con la calidad del empleo. En Colombia hay un abuso de la figura de la prestación de servicios, que se ha vuelto una manera de precarizar y tercerizar el trabajo. El mayor reflejo es que en el Estado hay cerca de 400.000 contratos por prestación de servicios. Esas son las famosas nóminas paralelas. Pero eso yo no lo puedo cambiar de la noche a la mañana, porque si lo hago, ¿qué hacen las personas que están allí? ¿Qué les puedo asegurar? ¿Qué puede el Gobierno ofrecer? Estamos mirando alternativas. Lo que queda claro es que el país tiene que transitar hacia la formalidad y el trabajo digno y decente.

Por supuesto. El asunto es cómo...

Generando puestos de trabajo decente, impulsando empresas productivas, que contribuyan al desarrollo del país, esto quiere decir empresas sólidas, sostenibles, sin precarización laboral y fomentando el empleo en la ruralidad. Necesitamos una fuerza laboral, y esta fuerza laboral tiene que tener también un compromiso. Hoy tenemos programas de fomento al empleo, con subsidios del Estado para las empresas que vinculen en nuevos puestos de trabajo a jóvenes entre los 18 y los 28 años, ellos reciben el equivalente a un 25 por ciento de un salario mínimo mensual vigente. ¿Sabe cuántos empleos se generaron en un año? 567.000 empleos. O sea que nos muestra que este programa funciona. Está en el presupuesto de 2023, pero tenemos la posibilidad de ampliarlo un año más.

¿Y se mantendrá el subsidio al desempleo, que hoy existe?

Eso lo tenemos que reestructurar porque ese es un subsidio que hoy está operado por las cajas de compensación familiar, que han jugado un papel importante como herramienta del Estado para que llegue a estos trabajadores. Pero ¿qué pasa? Que tiene muchas barreras de acceso ese subsidio.

Barreras de acceso... ¿eso qué significa?

Si usted queda hoy desempleado, tiene derecho a tramitar el subsidio. Es un mes y, después de ese mes, habrá otro para verificar si lo que ha dicho usted es verdad. ¿En esos dos meses de qué vivió? Por eso tenemos que darle el sentido de oportunidad y agilidad en el trámite. Pero una vez reestructurado, se mantendrá el subsidio. Todos estamos de acuerdo en que hay que reestructurarlo. Y lo vamos a hacer. Lo vamos a cambiar. Que sea más oportuno, que sea más expedito para el trabajador.

¿Cuánto les vale el subsidio a las cajas?

Unos 882.000 millones de pesos.

¿En qué consiste la reforma laboral que usted está preparando?

En el desarrollo del artículo 53 de la Constitución. Y eso lo haremos a través del diálogo social y de la comisión de concertación y acompañados por la OIT, por la Sala Laboral de la Corte Suprema, la OISS y la academia.

¿La Corte acompaña la preparación de la reforma?

El acompañamiento es en el desarrollo jurídico, en el cómo se hace, cómo se van a solucionar los conflictos en el mundo laboral, y eso tiene unos procedimientos. Hay que procurar que esos procedimientos sean lo más neutrales posibles, que haya una vía efectiva de arreglo entre los patronos y los trabajadores.

¿Es sobre eso que está usted hablando con la Corte?

Sí, pero también otros temas, como los sistemas de contratación, porque en esta materia ya hay sentencias de la Corte Constitucional.

¿A qué se refiere, concretamente?

Hay que acabar con los llamados contratos temporales. Son perversos.

¿Perversos?

Hay disposiciones normativas que regulan esta materia, por ejemplo la Ley 1429 del 2010 o la sentencia SL 386 del 30 de junio del 2021, que lo que no sea misional de la empresa yo lo puedo contratar a través de otro, que es lo que se conoce como intermediación o tercerización laboral.

Pero la ley dice que esa es la excepción...

Sí. Pero es costumbre. Una gran parte de la fuerza laboral se contrate por terceros.

¿Cómo se va a hacer para combatir esto?

Ese es uno de mis empeños. El Presidente también está interesado en que esto se acabe. La OIT nos dice, y la Ocde también, que esto no puede seguir.

Pero el Estado contrata temporalmente, a término fijo...

Pues, por lo mismo, porque la Corte Constitucional, por medio de la sentencia C-614, ya dio unas órdenes que deben ser respetadas y cumplidas.

¿Cómo es su propuesta de trabajo nocturno remunerado desde las 6 de la tarde?

Se trata de un problema de justicia laboral. En resumen, en mi propuesta yo no toco ni el porcentaje nocturno, o sea, se mantiene en 35 por ciento. Ni el valor de la hora. Esta se mantiene tal y como está. Tampoco toco la jornada. ¿Qué es lo que yo toco? Qué se define como jornada diurna y qué se define como jornada nocturna. Jornada diurna es lo que se hace de día. De 6 a. m. a 6 p. m. Y nocturna es de 6 de la tarde a 6 de la mañana. Toda jornada nocturna paga por ley el 35 por ciento de recargo y yo no le estoy subiendo.

¿Y entonces?


Se va a concertación. Buscamos una ruta que nos permita, frente a este objetivo común, empezar a hacer acuerdos. Y los vamos a buscar a través del cumplimiento del artículo 53 de la Constitución.

El artículo tiene 32 años, y no se ha implementado. Cinco principios serán base para la reforma laboral. ¿Y eso a dónde va? A la mesa de concertación y al diálogo social.

¿Cuáles son esos principios básicos de la reforma laboral?

Uno, que todos los trabajadores y trabajadoras tengan la oportunidad de acceder a un empleo. Dos, que tengan un salario mínimo vital y móvil para una vida digna. Significa que mi salario puede ir acompañado en bienestar, educación, vivienda, en salud y alimentación, conforme a los convenios de la OIT.

¿Usted proyecta proponer un aumento del salario mínimo superior al 10 por ciento, que fue el reajuste para este año?

La Constitución ordena que el aumento del salario mínimo debe ser superior a la inflación más un punto de productividad. Y nuestra inflación a julio ya estaba en 10,21 por ciento.

¿Y para que no se pierda ese valor adquisitivo, no es cierto?

El aumento lo tenemos que acompañar con medidas para combatir la inflación. Todo, por supuesto, hará parte del diálogo tripartito.

Siga usted con los principios de la reforma laboral...

Tres: estabilidad laboral, sistemas de contratación. Cuatro: protección especial a la mujer. Fundamentalmente está primero en su estado de maternidad, y extender los beneficios laborales a los casos en que pierda al bebé. Cinco: los menores de edad no deben trabajar sino estudiar. Colombia tendrá una gran reforma laboral, concertada y trabajada entre la Comisión Nacional de Concertación y el diálogo social, que es vinculante, a la luz de lo que nos ha planteado el presidente Gustavo Petro. Mi reto, mi gran desafío, es cómo vamos a articular la Comisión de Concertación Laboral con el diálogo social. Ya convoqué la Comisión de Normas, en la que rendimos memorias a la OIT sobre la aplicación de los convenios internacionales en Colombia, y por primera vez nos pusimos de acuerdo en que vamos a hacer un informe tripartito: trabajadores, empresarios y Gobierno. No tres informes distintos.

Usted tiene una ideología de izquierda y pertenece al Partido Comunista. ¿Esa condición ideológica debe preocupar al sector privado?

Nosotros no vamos a hacer una revolución, lo que proponemos es el cambio, la democracia, la justicia social y la paz total.

Pero si un gobierno es de izquierda, ¿qué supone eso laboralmente?

Bueno, primero significa que el trabajo es el bienestar de la sociedad. Sin un trabajo digno y decente, es muy difícil que una sociedad pueda existir con bienestar. ¿Qué es lo que tenemos en Colombia? Una sociedad desigual, llena de pobreza. Hay gente con una sola comida al día, que no tiene acceso a la educación, a la salud. Lo que vamos a buscar es justicia social. Lo que tenemos es grandes disparidades, desequilibrios e inequidades. Una de las metas es mejorar el índice de Gini (la desigualdad). Y en el campo es más grave: Colombia es el país más desigual de América Latina y el Caribe.

Usted fue por muchos años vigorosa dirigente sindical. Hoy, apenas el 6 por ciento de la población que trabaja está sindicalizado. ¿Qué hacer?

Es de gran importancia la sindicalización. Aquí ya hubo una campaña de estigmatización del movimiento sindical. Decían que los sindicatos acaban las empresas. Valoremos lo que significan las organizaciones sindicales, pero a la par tenemos que hacer una gran campaña, y es que el movimiento sindical entienda que la naturaleza de estas organizaciones está justamente en las reivindicaciones, en buscar derechos. Y lo voy a decir con todo lo que esto me cuesta: los sindicatos no están para hacer empresas, esa no es su función. La naturaleza del sindicato es defender derechos y trabajar para que efectivamente también aumente la productividad en condiciones de trabajo decente y digno. Aquí lo que necesitamos son organizaciones obreras no atomizadas, sino fortalecidas. Eso genera confianza.

Hay una pregunta de la opinión pública: ¿los denominados contratos sindicales son otra forma de precarización laboral utilizada sobre todo en el sector salud?

No es la forma correcta de contratar al personal de la salud. Mire, Yamid, la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia fue tajante: en la sentencia 386 del 2021 señaló que un verdadero homenaje a los trabajadores de la salud comienza precisamente por su contratación en condiciones dignas y justas.

¿En qué va la preparación de la reforma laboral?

Estamos en un proceso de concertación, construyendo la ruta hacia la reforma laboral que queremos. Ya hemos hecho 25 reuniones con empresarios, centrales obreras, organizaciones nacionales e internacionales, y las centrales han convocado la conferencia nacional del trabajo, donde el Gobierno estará presente.

¿Conferencia nacional del trabajo? ¿Dónde? ¿Para qué?


Vamos a escuchar a los trabajadores, así como escuchamos también al Consejo Gremial y nos reunimos con la Andi. Y daremos nuestras pautas de cómo es que estamos nosotros pensando esta reforma laboral, que tiene que ver con el desarrollo del artículo 53 como piedra angular. Como el problema también es de empleo y cómo acabar la informalidad, me he reunido con la Organización Internacional de Seguridad Social. Tienen una gran experiencia en torno a cómo están las reformas laborales en diferentes países. Vamos a realizar un encuentro al que vengan del gobierno de Argentina, Uruguay, España, que han hecho ingentes esfuerzos para sacar reformas concertadas. Ese encuentro será entre octubre y noviembre. Tenga fe. Haremos entre todos una gran reforma laboral.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO