'No hay ninguna posibilidad de que no vayamos a la primera vuelta': Rafael Pardo

Pardo dice no saber el origen de la petición de retiro de su aspiración. "Deben ser unos pocos preocupados por la seguridad burocrática".
Foto: El Tiempo
Domingo 18 de Abril del 2010
El candidato presidencial liberal afirma que no ve posible una alianza con Juan Manuel Santos.

Un elemento indispensable en un proceso electoral para tomar una decisión sobre por quien votar es el conocimiento -y por supuesto la difusión- de los programas, propuestas y características de los candidatos.

Todos los domingos, desde hoy, EL TIEMPO publicará en esta pagina, una entrevista con cada uno de los 6 candidatos que tienen representación parlamentaria. Iniciamos con el ex ministro Rafael Pardo, del Partido Liberal.

¿Cuál es el origen de un movimiento interno en su partido que presiona su retiro para adherir ya a Juan Manuel Santos?

Eso no es ningún movimiento. Hay un reducido grupo de representantes que ha planteado pensar en alianzas, pero hoy no hay ninguna posibilidad de que el Partido Liberal no vaya a primera vuelta. El liberalismo va a estar en segunda vuelta y va a ganar las elecciones.

¿Pero es cierto que hubo una visita de representantes al ex presidente César Gaviria, en la que pidieron adherir a Santos antes de la primera vuelta?

Eso no fue lo que pidieron. Plantearon explorar posibilidades de alianzas. El ex presidente Gaviria fue clarísimo en que en el Partido vamos a trabajar estos 42 días para pasar a segunda vuelta. Y fue contundente en decir que todos los liberales deben redoblar esfuerzos por esta candidatura. Nuestro compromiso es que cualquier decisión la vamos a tomar como partido.

¿Cuál es el origen de la petición de su retiro?

No lo conozco, pero supongo que son unos pocos que buscan puestos, gente a la que lo único que le preocupa es la seguridad burocrática. Pero en el liberalismo la mayoría tiene una visión distinta porque, por el afán de tener puestos, no podemos renunciar a lo que hemos hecho todos estos años por fuera del poder. Tenemos que luchar para volver la coherencia un valor fundamental.

¿Usted se siente más cerca de Santos, de Antanas Mockus, o de Noemí Sanín?

De ninguno y por eso estamos en diferentes campañas, pero las coaliciones se hacen con quienes son distintos. Siempre y cuando el ideario liberal no sea traicionado, estamos dispuestos a recibir apoyos.

¿Ve posible una coalición con Juan Manuel Santos?

En las condiciones de hoy, no.

¿Cuáles son las condiciones de hoy?

Santos representa la continuidad de Uribe y todo a lo que el liberalismo se ha opuesto: los falsos positivos, las 'chuzadas', el recorte de las transferencias a educación y salud, las políticas sociales fracasadas del gobierno y el aislamiento internacional. Santos hoy se disputa la candidatura conservadora con Noemí Sanín, según su propio jefe de debate, Carlos Rodado. Basta ver su foto con los hijos de Laureano Gómez, Mariano Ospina y Guillermo León Valencia.

¿Para que un acercamiento fuera posible, qué tendría que cambiar Santos?

Tendría que cambiar su pasado, su presente y su futuro.

¿A qué atribuye usted el buen momento de Mockus?

La gente está muy decepcionada con la corrupción del Gobierno, molesta con que desde Palacio se ordene cómo debe ser el futuro del país, y hastiada con el sistema de espionaje, seguimiento y chuzadas. Los colombianos ya no soportamos más la polarización a la que el Gobierno ha conducido a la nación. Seguiremos trabajando estas semanas para representar a los millones de inconformes que piden cambio.

¿Qué piensa de Mockus?

Que fue buen alcalde de Bogotá y es un hombre decente.

¿Simpatiza más con Mockus que con Santos?

El tema no es de simpatías personales; hay quienes piden que me retire y adhiera a un candidato, luego que a otro, pero no estoy en esto por una ambición personal. Mi candidatura lo que busca es que el liberalismo regrese al poder y no sea vagón de cola de otros sectores. Los principios no se pueden tranzar por apetitos burocráticos. Yo represento hoy la causa liberal, y el anhelo de millones de colombianos que sueñan con una Colombia justa.

¿Cómo ve la candidatura de Noemí Sanín?

Estancada en sus propuestas y en intención de voto. Además, con una profunda división interna patrocinada desde la Casa de Nariño. Hubo desplazamiento masivo de gente de Andrés Felipe Arias hacia donde Santos.

Si es elegido Presidente, ¿mantendría la terna de Uribe para Fiscal?

No. Si la Corte lleva un año sin elegir, es porque considera que no se le ha propuesto una persona que pueda ser Fiscal. Propondría personas con experiencia probada en temas penales, juristas destacados, independientemente de sus simpatías políticas.

En el actual enfrentamiento, ¿quién tiene la razón?

La Corte. Nadie puede pretender que elija a alguien que no considera idóneo o capacitado para ser Fiscal.

¿Cree que la Corte se ha politizado?

No, la Corte ha actuado de manera independiente; la han tratado de meter en peleas políticas pero lo que ha hecho, justamente, es no caer en la trampa. Ese es un invento de aliados del Gobierno que ven cómo la Corte no le bajó la cabeza a Uribe y ha hecho respetar su autonomía.

A propósito de los ternados para Fiscal, uno de ellos, Camilo Ospina, fue quien decretó, como Ministro de Defensa, el sistema de ascensos y recompensas al que muchos adjudican los 'falsos positivos'. ¿Usted, que también fue ministro de Defensa, es partidario de ese sistema?

Soy partidario de las recompensas por delación. Lo que se cuestiona es el sistema de estímulos a los militares en términos de descansos y ascensos. Ese decreto por sí solo no motivó los asesinatos de jóvenes; pero eso, unido a una política de presión para la contabilidad de cuerpos, de resultados en bajas, sí generó la circunstancia atroz de los 'falsos positivos'.

¿Qué permitió y mantuvo los 'falsos positivos'?

La falta de control. Además, desde la Presidencia se envió el mensaje equivocado de que en la lucha contra las Farc todo valía. El ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos no se preguntó por qué, reiteradamente, había combates con sólo muertos guerrilleros y ni un soldado herido. Eso es lo que hoy él tiene que responder. ¿La destitución de 27 oficiales sí fue una decisión justa o sólo sirvió para que el Gobierno apareciera como que tomaba acciones en ese tema? Santos aún no ha respondido por los 'falsos positivos', así como quiere pasar de agache con las 'chuzadas' del DAS.

¿Qué falta para saber la verdad sobre los 'falsos positivos'?

Que se investiguen responsabilidades más allá de los autores directos de los asesinatos y los secuestros. Lo que investiga la Fiscalía es quiénes reclutaban y quiénes asesinaban. Hay que mirar qué responsabilidades tenían los superiores de ellos, incluyendo al ministro, y qué tipo de controles ejercieron.

¿Usted cree que las Farc reciben apoyo del exterior?

Hay mucha información que lo lleva a uno a pensar que, lamentablemente, es así.

¿Qué piensa del presidente Chávez?

Uno no puede calificar el comportamiento de un Jefe de Estado cuando es el mandatario democráticamente elegido por un país con el cual Colombia debe tener buenas y estables relaciones.

¿Restablecería plenas relaciones con Venezuela?

Hay que intentarlo y la manera de hacerlo es a través de la integración suramericana, que está liderando Brasil.

¿La petición de la Cancillería de que los colombianos mediten sobre sus viajes a Venezuela qué le parece?

Me da la impresión de que el Canciller busca provocar al gobierno venezolano para que tome medidas retaliatorias y meter el conflicto colombo-venezolano en la campaña electoral colombiana, sin tener en cuenta a millones de colombianos que viven en la frontera.

¿Y es que cree que en la campaña electoral no debe meterse la política internacional?

Sí debe meterse. El que no debe meterla en la campaña es el Canciller. Nunca habíamos hecho política con el antivenezolanismo como siempre la han hecho allá con el anticolombianismo. El Canciller está cayendo en la tentación. Eso del Canciller es una provocación deliberada.

¿Cuál debería ser el empeño internacional del próximo gobierno?

Sacar a Colombia del aislamiento en el continente. Hay que promover un liderazgo de Colombia en Suramérica, en los consejos de integración económica, política y de seguridad que lideran Brasil y Chile. Mientras siga aislada, será difícil tener una relación normal con Venezuela.

¿El gobierno Uribe es de derecha o de izquierda?

Es totalmente de derecha.

¿Y cree que se aplicará la política del péndulo?

Estoy seguro. El uribismo, en las elecciones de marzo, disminuyó su participación electoral: pasó de 70 senadores elegidos en el 2006 a 50 ahora, a pesar de que los partidos de 'la U' y el Conservador estaban muy fortalecidos burocráticamente.

¿En su programa, cómo se combate el desempleo?

Hay que cambiar los estímulos al capital por estímulos al empleo; hoy, las empresas con utilidades tienen deducción de impuestos cuando reinvierten en bienes de capital y activos fijos; eso hay que cambiarlo por un estímulo a las empresas que aumenten su nómina.

¿Bastaría esa sola medida para generar empleo?

No. Es toda una política dirigida con múltiples instrumentos a enfrentar el desempleo. Por ejemplo: Colombia debe tener una meta de construcción y reparación de dos millones de viviendas en cuatro años. Eso puede generar 700 a 800 mil empleos. También voy a sacar adelante la ley del primer empleo, que les concederá beneficios a los empleadores que contraten a jóvenes recién graduados.

¿Cómo generar la construcción de vivienda?

Hay que llevar los subsidios a una baja cuota mensual con mecanismos para abaratar la financiación y estimular, con atractivas tasas de interés y desgravación, el ahorro para vivienda. Hay que promover bancos de tierra para que los municipios puedan intervenir grandes áreas y hacer viviendas.

¿Qué piensa sobre la corrupción que se ha venido denunciando?

Uribe, hace ocho años, basó su campaña en que era contra la politiquería y la corrupción. Por eso estuve con él en el primer gobierno. Pero eso duró un año. Un año en el que la relación con el Congreso fue transparente, sin cuotas, sin contratos, sin nada de lo que el Gobierno ahora llama "gobernabilidad".

¿Y qué pasó?

La reelección corrompió al Gobierno. Sabas Pretelt acabo distribuyendo milimétricamente todo. Después supimos que era también con mecanismos como los de notarías a Yidis y Teodolindos, que han sido muchos.

¿Es posible gobernar sin dar cuotas a congresistas?

Uribe lo demostró el primer año, pero se metió en el tema de la reelección y enterró su propuesta contra la politiquería y la corrupción.

¿Ese fue el único tema que lo apartó de él?

Y el tema paramilitar. El proyecto de ley de justicia y paz que defendió el Gobierno les daba un tratamiento inadecuado a los paramilitares y lo único que hacía era reciclarlos y permitir que, al amparo de ese proceso de paz, se fortalecieran alianzas entre políticos y paramilitares. Por esto me retiré de la coalición de gobierno. Y vea que más de 100 congresistas terminaron investigados.

¿Y qué tiene que ver el presidente Uribe con eso?

Todo. Hizo un proceso de paz que no sirvió para desmontar el paramilitarismo.

Pero extraditó a los cabecillas 'paras'...

Claro, después de las elecciones de 2006, después de que hicieron los acuerdos con los políticos. Lo ha debido hacer dos o tres años antes, cuando desde Ralito estaban asesinando gente y traficando con droga y eso lo sabía el Gobierno.

¿Cree que el Presidente estaba enterado de eso?

Claro, todo el tiempo lo supo, pero no cuestiono la conducta del Presidente sino su política. Fue una política equivocada, y los resultados actuales así lo demuestran. Ahora se llaman Aguilas negras y Rastrojos, Oficina de Envigado, Los Urabeños, Los paisas, La nueva generación, Los Marios, Renacer, etc.

¿Cuál va a ser su relación con el presidente Uribe cuando sea ex presidente?

No tengo sino respeto por quienes han ejercido la Presidencia en Colombia.

YAMID AMAT
ESPECIAL PARA EL TIEMPO